sábado, 30 de junio de 2018

La Unión Europea aprueba la creación de los CIE en su territorio

abc.es

Los líderes de la Unión Europea (UE) concluyeron hoy la primera jornada de la cumbre europea con un acuerdo sobre inmigración, tras más de trece horas de reunión en la que Italia amenazó con bloquear las conclusiones y los países del Este también plantearon sus reticencias.

«Los líderes de los Veintiocho han acordado las conclusiones del Consejo Europeo, incluida la inmigración», escribió en su perfil de la red social Twitter el presidente del Consejo, Donald Tusk.

El primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, anunció en la misma plataforma digital la consecución del compromiso.

Los líderes de la Unión Europea han contemplado durante la reunión que sus Estados miembros puedan crear en su territorio, de forma voluntaria, centros cerrados para separar a los refugiados, que tienen derecho a permanecer en los Veintiocho, de los inmigrantes económicos, que serían devueltos a sus países de origen.


Esa iniciativa, dijeron fuentes europeas, habría sido primero pactada por el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el presidente francés, Emmanuel Macron.

En la primera sesión de trabajo, que comenzó a las 15.00 hora local (13.00 GMT), los Veintiocho abordaron los avances en las políticas de seguridad y Defensa, la situación del comercio global tras la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, el marco financiero plurianual para el periodo 2021-2027 y el derribo del avión MH17 en el este de Ucrania en 2014.

El primer ministro italiano defendió en la reunión que debe aplicarse el principio de que «nada está acordado hasta que todo está acordado» y que Roma se reserva el derecho de evaluar su posición sobre todas las partes del documento final hasta que se conocieran las decisiones en inmigración.

Sánchez, satisfecho

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consideró una «buena noticia» para España que en la reunión del Consejo Europeo se haya adoptado el compromiso de destinar más recursos económicosa España para que lidere la respuesta a los flujos migratorios en el Mediterráneo occidental.

El jefe del Ejecutivo explicó que el compromiso que vendrá reflejado en las conclusiones del Consejo es aumentar esos recursos (que no especificó) no sólo para España, sino también para países de tránsito de la inmigración ilegal como Marruecos.

El incremento de lo que aporta la UE a España para hacer frente a la inmigración ilegal era uno de los objetivos de Sánchez en esta cumbre, tal y como explicó el miércoles en su comparecencia ante el Congreso para informar de su posición en el Conejo.

«No es el mejor de los acuerdos, pero es un acuerdo importante que camina en la dirección de continuar dando una perspectiva europea a un desafío europeo como la migración», añadió.

Al plantearle si España asumirá puntos de desembarco de inmigrantes, explicó que ya cuenta con ellos, así como con un dispositivo «perfectamente instrumentado» del que forman parte Salvamento Marítimo, la Guardia Civil, convenios con ong, y centros de atención a asilados e inmigrantes.

«Tenemos toda una política desplegada. Creo que lo importante -insistió- es que se vuelquen recursos económicos para ayudar a la respuesta que da España al fenómeno de la migración en nuestro país».
«Nos podemos dar francamente por satisfechos. Hemos conseguido cosas muy positivas para el país y, a nivel europeo, seguimos caminando en esa respuesta común», agregó.

lunes, 25 de junio de 2018

Melilla (España), una insólita ciudad de niños solos y sin derecho a la escuela

elpais.com

Mohamed, marroquí, llegó solo a Melilla con 12 años, y ahora tiene 17. Lleva cinco años viviendo solo en esta ciudad. Llama a su familia por teléfono de vez en cuando. Se hace el duro, fuma. Como otros niños que merodean cerca de él, lleva marcas de que ha tenido un ojo morado. "Yo pienso en mi futuro, no como estos”, dice señalando con desdén a los demás. “Esnifan pegamento, beben, yo no, sé lo que quiero, he hecho cursos de granjero, de peluquería”. ¿Y qué es lo que quiere Mohamed? Cumplir 18 años, tener los papeles e irse a España. Dicen así irse a la península, como si Melilla no lo fuera. “Pero no me pienso quedar allí, tengo otros planes”, confiesa con satisfacción. Y murmura: “¡Noruega!”. Como si fuera un paraíso donde se terminarán todos sus problemas.

-¿Tienes amigos, Mohamed?
-Aquí no hay amigos.
El número de menores solos en Melilla es difícil de precisar. Eran 917 al cierre de 2017, según datos oficiales, sin contar los de la calle. Son el 14,3% de todos los que hay registrados en España, un total de 6.414. Caídos del cielo, que han llegado en patera, ocultos en coches, y están atrapados en la ciudad. Entre los muchos pliegues del drama de la inmigración en la ciudad, pendientes de resolución y que un cambio de política del nuevo Gobierno debería considerar, este es uno de los más desesperantes. 
 
La mayor parte de estos chicos, llamados coloquialmente menas (siglas de Menores No Acompañados), son tutelados por la administración, pero entre 50 y un centenar, una cifra que fluctúa de forma misteriosa, viven en la calle. De forma misteriosa porque de repente algunos desaparecen. En el mejor de los casos, porque logran colarse en un barco rumbo a la península. Para el peor hay un temible abanico de posibilidades. Que lo intenten y mueran, que hayan sido expulsados a Marruecos… o cualquier otra cosa. Corretean en grupos por los parques y rincones de Melilla. “Me preocupa mucho lo que está pasando con los niños en Melilla, mucho, mucho, mucho”, dijo el defensor del pueblo, Francisco Fernández Marugán, en el Senado el pasado mes de febrero.

Mohamed no vive en la calle, vive en el centro de menores de La Purísima, el principal de la ciudad, con unos 500 internos, muy por encima de su capacidad, en torno a 180 plazas. Es un viejo cuartel del ejército que es un constante foco de críticas y polémicas, retratado en numerosos reportajes como un lugar infernal. “Si muchos niños prefieren vivir en la calle antes que allí, eso te lo dice todo”, repiten las ONG, que denuncian desde hace años malos tratos y las precarias condiciones del centro. El director de La Purísima prefiere no hablar con periodistas sin autorización, pero los responsables de prensa del gobierno autónomo, del PP, no responden. La consejería de Bienestar ha puesto en marcha un nuevo servicio de educadores de calle, 16 empleados con petos naranjas que recorren la ciudad para atender a los menores que viven en la vía pública y cuya eficacia está por ver.

Hay otros dos centros de menores, La Gota de Leche, con unos 150 niños, donde falleció un menor el pasado mes de enero, y Divina Infantita, con 34 niñas. Y luego está El Baluarte, un centro de internamiento para menores que han cometido delitos. Las llegadas de niños y niñas no acompañados a España crecieron un 60% en 2017, es un problema que va a ir a más. Pero en Melilla el sistema de acogida de menores sigue atascado.

Lo mínimo sería abrir otro centro, menos masificado”, reflexiona Giulia Sensini, responsable de Save the Children en Melilla, donde la organización también gestiona una oficina de atención a menores en el paso fronterizo de Beni Enzar. En todo caso, apunta que el problema es más de fondo: “La gran debilidad del sistema es que el único plan es echarlos a los 18 años, y ellos mismos cuando salen del centro tampoco tienen más plan que llegar a la península, hacer risky, ya habrás oído la expresión”. En Melilla es muy conocida, viene de “arriesgado”, en inglés, y significa intentar colarse en un barco. Saltando la valla de concertina del puerto, escondiéndose en un camión, o en su carga, a veces residuos tóxicos de ceniza de la incineradora, o cemento en polvo.

En Melilla varias ONG hacen lo que pueden con los menores –Prodein, Harraga, Médicos del Mundo-, también hay institutos, como el Rusadir, muy comprometidos con la formación. “Es la voluntad política lo que falta. El Gobierno tiene que poner ya en su agenda el problema de estos menores”, opina Catalina Perazzo, responsable de políticas de infancia de Save the Children.

Las competencias de menores está transferida a las autonomías, y esta ONG propone una comisión que reúna a todas las regiones para establecer parámetros de calidad y que se agilicen los protocolos de acogida. “Melilla, como Ceuta, está saturada, y no es realista esperar que en 14 kilómetros cuadrados estos menores consigan integrarse. Debe haber protocolos automáticos para trasladarlos a centros apropiados en la península, que no sea opcional para cada comunidad”.

La prueba del desinterés oficial por estos menores tutelados es lo que ocurre cuando cumplen 18 años. En teoría tienen derecho a la tarjeta de residencia, con la que pueden irse a la península, pero a menudo los centros de acogida no se la tramitan. Cuando salen deben conseguirla ellos mismos y se pierden en un laberinto burocrático. “El objetivo es que pase el plazo, un año de residencia tras cumplir los 18, para poder echarles”, lamenta un abogado que atiende estos casos y asegura que las expulsiones sumarias, en caliente, cuando les pillan por la calle, son "constantes".

La alternativa de los chicos es pagar a asesorías y gestorías por un certificado de residencia, y les piden entre 500 y 800 euros. “Aunque a veces ponen el mismo domicilio para todos, pero cuela”, dice José Palazón, de Prodein. Asegura que también se paga hasta 3.000 euros por contratos de trabajo. ¿Cómo consigue un menor ese dinero? Lo van ahorrando, o de modo ilegal, o se prostituyen, cuentan los trabajadores sociales con pesar. “Se hace todo para que no puedan renovar la residencia, es una práctica que tiene dirección política”, acusa Josep Buades, del Servicio Jesuita a Migrantes, que tiene una oficina de asistencia jurídica en Melilla. Este trabajo de acompañamiento legal es otra pelea de las ONGs en la ciudad para tapar los agujeros del sistema.

Lo curioso es que estos menores, pagando, consiguen empadronarse, y es porque en la administración saben que se van a largar al día siguiente y así es uno menos. Pero hay otros que ni pagando”, explica José Palazón. Se trata de otros menores de origen marroquí, pero en este caso con familia, vecinos de Melilla, nacidos allí, incluso de dos y tres generaciones, pero que aún no han logrado regularizar su situación. “Con ellos sucede algo que no pasa en ningún lugar del mundo, son niños que quieren ir al colegio y el Estado no les deja”, denuncia. En este momento son, según esat ONG, 160 niños y niñas que no pueden ir a la escuela. 

Los centros no les dejan matricularse si no tienen un certificado de empadronamiento, y entonces entran en el mismo círculo vicioso de papeles, donde sin uno no se puede conseguir el otro, y viceversa. "En el resto de España el padrón solo sirve para ver qué colegio te queda más cerca, aquí es una herramienta de apartheid", asegura Palazón. Como alternativa, estos menores estudian por su cuenta, en academias o en el colegio marroquí de Melilla, cuyo título no está homologado en España.

Se trata de un problema crónico que resurge periódicamente, depende directamente del ministerio de Educación, pues es una competencia no transferida, y los sucesivos Gobiernos lo rehúyen, temerosos de un efecto llamada. En dos ocasiones, con Aznar y con Rodríguez Zapatero, se permitieron regularizaciones puntuales. “Pero esta vez con Rajoy no ha habido manera, hemos recogido 100.000 firmas, nos hemos manifestado en la calle con los niños, y nada. Ojalá el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez lo solucione”. El ministero de Educación, en pleno cambio de titular, aún no responde.

sábado, 23 de junio de 2018

Emmanuel Macron y Pedro Sánchez proponen "centros cerrados de desembarco" para los inmigrantes que lleguen a Europa

eldiario.es

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este sábado junto a Pedro Sánchez que propondrá a sus socios europeos la creación de "centros cerrados de desembarco" en "suelo europeo" desde donde se gestione la situación de los inmigrantes y se les reparta a los países de Europa en los casos donde se acepte su petición de asilo o refugio.

El presidente del Gobierno español no ha apoyado explícitamente la iniciativa pero ha afirmado que Macron cuenta con "el apoyo del Gobierno" en "muchas de las políticas expuestas a lo largo de esta rueda de prensa". Al final su exposición sobre su propuesta migratoria, Macron ha invitado a Sánchez a añadir lo que considerara oportuno, ante lo que el presidente español ha dicho sucintamente: "Yo creo que está perfecto, presidente". Tras la consulta de eldiario.es para confirmar el apoyo español a la iniciativa francesa, fuentes de Moncloa ratifican que “España apoya la propuesta francoalemana que será debatida mañana en Bruselas”. Se trata de facilitar "puertos seguros en países de llegada y centros cerrados donde se analiza una a una la situación de cada persona”.

El presidente francés explicó que su propuesta, abordada ya con la canciller alemana, Angela Merkel, consiste en crear "centros cerrados en suelo europeo", en los que se tratarían los expedientes de los demandantes de asilo para agilizar los trámites y para devolver a sus países a aquellos que no gocen de ese derecho.

"Necesitamos un camino claro de solidaridad, no tratar caso por caso", declaró Macron en París, al término de un almuerzo en el Palacio del Elíseo con el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez ha expresado su voluntad de desarrollar una "política migratoria común basada en la solidaridad, en el respeto a los Derechos Humanos, en los seres humanos que tienen que huir de su país en busca de un futuro mejor". Sánchez confía en establecer una "cooperación colateral con los países de origen y de tránsito".

Asimismo, el presidente del Gobierno español ha aprovechado la ocasión para agradecer a Francia "la solidaridad y la responsabilidad" con la que "ha ayudado a España" con la acogida del buque Aquarius. 

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado que el día 16 de julio se reunirán de nuevo, teniendo lugar el encuentro en Madrid. Sánchez ha asegurado que esta ha sido "la primera de muchas reuniones que tengamos en el futuro". Una visita en la que abordarán la situación de las interconexiones energéticas, un asunto que será objeto de una cumbre por esas mismas fechas que está preparando el Gobierno portugués.

miércoles, 20 de junio de 2018

Trump rectifica y prepara una orden para evitar la separación de niños y familias migrantes sin papeles

elpais.com

La ola de protestas, dentro y fuera de Estados Unidos, por la separación de niños y familias migrantes sin papeles ha forzado a Donald Trump a dar marcha atrás en esta política.

La Casa Blanca está preparando una orden ejecutiva que ponga fin a una práctica que ha causado estupor entre los propios republicanos, provocado la condena del Papa, la reprobación de Naciones Unidas y el rechazo de otros Gobiernos, como el de Reino Unido. Trump ha explotado electoralmente el discurso antiinmigración con éxito y sin contemplaciones hasta ahora, pero el golpe a la infancia ha roto finalmente una costura.

“Queremos mantener a las familias juntas. Es muy importante. Voy a firmar algo pronto sobre inmigración que va a hacer eso”, confirmó Trump esta mañana. De confirmarse, se trataría de una rectificación en toda regla del presidente de EE UU, quien siempre saca pecho por su dureza negociadora y había tomado el drama de los niños sin papeles como moneda de cambio para lograr una legislación migratoria más dura.

EE UU ha empezado a separar desde abril de forma generalizada a las familias que intenta entrar ilegalmente, después de un cambio de criterio de la fiscalía. Bajo una nueva doctrina de "tolerancia cero", todo inmigrante indocumentado se considera un delincuente y se le procesa judicialmente como tal, aunque no tenga antecedentes penales, por eso los niños no pueden seguir junto a ellos y son separados. La crisis estalló en la opinión pública en los últimos días, cuando se hizo público que en el lapso de apenas seis semanas, entre el 19 de abril y 6 de junio, la Administración había separado a unos 2.000 niños, a veces bebés, de sus progenitores o familiares adultos.

La repulsa a esta situación fue creciendo y generalizándose hasta lograr algo tan improbable como que Donald Trump, el brazo de hierro de la migración, el magnate que alardea de negociar con dureza y ganar cualquier pulso, haya prometido una marcha atrás. Han hecho falta imágenes de hileras de niños entre tiendas de campaña y grabaciones de sus llantos dando la vuelta al mundo. "El dilema es que si eres débil tu país se va a ver abrumado con gente, si eres fuerte, entonces no tienes corazón. Quizá prefiero ser fuerte", reflexionó ante los reporteros.

La nueva orden ejecutiva de la que habla, de hecho, busca mantener esa dureza y puede desencadenar una batalla legal. Un fallo judicial de 1997 -ratificado después por otras sentencias- conocido como el acuerdo de Flores estableció que ningún niño puede permanecer en un centro de detención más de 20 días aunque esté con sus padres. Con la nueva política de separación de los menores, este límite ya no afectaba a sus progenitores. Si Trump quiere mantener la doctrina de "tolerancia cero", como él mismo ha dejado claro, tendrá que alterar estos plazos por alterar los plazos. Fuentes de la Administración señalaron se tratará de mantener a las familias juntas y acelerar sus procesos judiciales.

El demócrata Barack Obama, también aplicó la doctrina de la tolerancia cero en la frontera cuando se enfrentó a oleadas de inmigración irregular, pero hacía excepciones con los adultos que iban acompañados de niños y también con aquellos que cometían su primera infracción. Y su predecesor, el republicano George W. Bush, también aceleró los juicios y generalizó los cargos openales contra los sin papeles, pero mantuvo a las familias unidas de forma generalizada.

Estos días Trump ha estado justificando que la medida no implicaba más que el cumplimiento de la ley y que era responsabilidad de los legisladores cambiarlo con una nueva normativa. Pero esta práctica no responde a ninguna legislación y el hecho de que este miércoles anuncie una orden ejecutiva para frenarlo lo demuestra. Es más, ni siquiera necesitaría esa orden si se replantea la práctica de la tolerancia cero.

El presidente citó de una medida "preventiva" para evitar las separaciones que en última instancia se convierta en legislación, pero el debate sobre inmigración lleva meses bloqueado en el Congreso sin arrojar ningún consenso de reforma.

Trump ha estado presionando a los legisladores para lograr una reforma migratoria que endurezca los controles, frene las entradas también legales y asigne un presupuesto de 25.000 millones de dólares para el muro que quiere construir en la frontera con México. No hay acuerdo con los demócratas ni con muchos de los propios republicanos para una legislación y el presidente ha tratado de forzar un acuerdo, primero amenazando la permanencia de los dreamers o soñadores (jóvenes que entraron sin papeles siendo niños y han crecido en EE UU), algo que paralizó un tribunal, y ahora culpando a los legisladores de la separación de familias.

El trauma de los niños ha hecho esta vez de juez. El martes por la tarde Trump participó en una reunión con congresistas republicanos que le instaban insistiendo en su doctrina. Esa la noche, en un restaurante mexicano de Washington DC, Kirjsten Nielsen, la secretaria de Seguridad Interior de Trump y su principal portavoz y defensora en este conflicto, fue abucheada. Por la mañana, El Papa Francisco también lo había criticado en una entrevista con Reuters. "No es fácil, pero el populismo no es la solución", dijo en apoyo de la postura de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, que ha calificado de "inmoral" y "contrarias a los valores católicos" estas medidas. La primera ministra británica, Theresa May, también lo tildó de "error".

Y así una retahíla de crítica que se sumaban a las de tres ex primeras damas estadounidenses, republicanas y demócratas, múltiples legisladores republicanos y el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein, calificó la separación de “abuso infantil”.

Trump llegó a la Casa Blanca aupado, entre otros mensajes, por un fuerte discurso antiinmigración -la irregular pero también la legal- cargado en ocasiones de un lenguaje xenófobo. Su política coincide con una ola de nacionalismo que también sacude a Europa y que ha cristalizado ya en Gobiernos como el de Hungría o el de Italia. En Estados Unidos, el conflicto ha estallado además en un momento de repunte de inmigración irregular, pero lejano aún del que Barack Obama afrontó en 2014. Algunas de las imágenes de niños en salas separados por rejas, como si fueran grandes jaulas, corresponden a ese año.

La UE estudia instalar centros de clasificación de inmigrantes en el norte de África

 eldiario.es

La Unión Europea estudia la idea de construir centros para el procesamiento de inmigrantes en el norte de África en un intento por disuadir a la gente de emprender viajes a través del Mediterráneo que puedan poner en riesgo su vida, según indica un documento al que ha tenido acceso The Guardian. 

El Consejo Europeo de líderes de la UE "apoya el desarrollo del concepto de plataformas de desembarque regional", según señala un borrador de conclusiones de la cumbre europea que se llevará a cabo la próxima semana.

La UE quiere estudiar la viabilidad de instalar estos centros en el norte de África, donde comienza la mayoría de los viajes de los inmigrantes que quieren llegar a suelo europeo. "Estas plataformas podrían facilitar un procesamiento rápido que distinga entre migrantes económicos y aquellos que necesitan protección internacional, y así reducir los incentivos a embarcarse en viajes peligrosos", sostiene el documento. 

La inmigración es un tema prioritario en la agenda de la próxima cumbre de dos días que se iniciará el 28 de junio. Los líderes de la UE intentarán llegar a un consenso sobre cómo manejar la crisis de los miles de refugiados e inmigrantes que llegan a Europa cada mes.

Los líderes de Alemania y Francia, Angela Merkel y Emmanuel Macron, se han reunido este martes cerca de Berlín para fijar una posición común respecto a la inmigración y la eurozona, en medio de los temores sobre el desmoronamiento del proyecto europeo.

Antes de la reunión, el ministro de Hacienda francés, Bruno Le Maire, afirmó que Europa está "en proceso de desintegración". "Vemos Estados que se están cerrando, intentando encontrar soluciones nacionales a problemas que requieren soluciones europeas", señaló. Así, llamó a construir "un nuevo proyecto europeo sobre inmigración", así como sobre asuntos económicos y financieros "que consoliden a Europa en un mundo en el que Estados Unidos está a un lado, China al otro y nosotros quedamos atrapados en el medio".

El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, de línea dura, está presionando a la canciller Angela Merkel para que diseñe un plan europeo para finales de mes. Alemania sigue siendo el país europeo que más solicitudes de asilo recibe. Si no hay avance a nivel europeo, Seehofer quiere que la policía de las fronteras alemanas comience a negar la entrada a los inmigrantes.

No queda claro cómo se llevaría a la práctica la propuesta europea de "plataformas de desembarque regional", o dónde se instalarían.

En 2016, la UE llegó a un acuerdo con Turquía que redujo drásticamente el flujo migratorio, pero al bloque le ha resultado más difícil trabajar con los gobiernos del norte de África, especialmente con Libia, punto de partida de la mayoría de las embarcaciones que intentan llegar a Europa por el Mediterráneo.

La Comisión Europea ha rechazado la posibilidad de llegar a un acuerdo con Libia parecido al de Turquía, debido a la inestabilidad del país. Sin embargo, el anterior Gobierno de Italia pactó con las milicias y tribus libias y colaboró para reconstituir la guardia costera libia. Estas acciones han contribuido a reducir drásticamente el número de personas que intenta cruzar el Mediterráneo, pero los críticos han denunciado un aumento en las violaciones de los derechos humanos.

Según el documento filtrado, la UE prefiere construir los centros en colaboración con ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, y con la Organización Internacional para la Migración, otro organismo relacionado con la ONU que con anterioridad  ha criticado la escasez de rutas legales que tienen los inmigrantes y refugiados africanos para llegar a Europa.

martes, 19 de junio de 2018

El Gobierno de Trump, secuestra y encierra en jaulas a niños hijos de inmigrantes

eldiario.es

El Gobierno de Trump cree haber encontrado el arma definitiva para reducir la llegada de inmigrantes latinoamericanos por la frontera sur: secuestrar a sus hijos. 

Desde que se puso en práctica esta política, cerca de 2.000 niños han sido internados en centros inapropiados para su situación donde no reciben la atención necesaria. El Gobierno parte de la base de que sus padres son delincuentes y por tanto no pueden tener con ellos a sus hijos, que pasan a caer bajo la custodia del Estado.

Es un chantaje con base legal. Si los padres aceptan ser deportados sin recurrir a los tribunales, les devolverán a sus hijos para que abandonen juntos el país.

Propublica ha conseguido una grabación de audio en la que se oyen las voces de niños de corta edad que llaman llorando a sus padres. Se oye también a un agente de la Patrulla de Fronteras decir: “Bueno, aquí tenemos una orquesta”.

Encerrar a los menores tiene otro destinatario: los congresistas demócratas. Trump quiere obligarles a que acepten un acuerdo presupuestario que subvencione con fondos públicos la construcción del muro en la frontera con México. “Los demócratas tienen que cambiar la ley. Es su ley”, dijo Trump el viernes.

Es un aviso singular, porque sus compatriotas tienen que saber que el presidente del país es republicano y que las dos cámaras del Congreso están controladas por republicanos.
Las administraciones anteriores de George Bush y Barack Obama nunca aplicaron esta política.

Estas son las jaulas en las que están metiendo a los niños, además de a sus familias. La Administración hizo el domingo una visita guiada para los medios de comunicación en Texas, relatada aquí por un periodista del Post. Un almacén ha sido acondicionado para instalar jaulas metálicas con vallas donde se coloca a los detenidos. En cada una de ellas sobre un suelo de cemento, se coloca a unos veinte o más menores y se les entrega mantas hechas con material aislante, una colchoneta, agua embotellada y comida. En ese centro había 1.100 inmigrantes indocumentados, incluidos cerca de 200 menores.

“Los detenidos son separados por grupos. En uno están los niños y adolescentes no acompañados de 17 años o menos, en otro niñas y adolescentes no acompañados de 17 años o menos, en otro los hombres con sus familias, y en otro las mujeres con sus familias”, dice el artículo. Hay cuatro asistentes sociales para todo el grupo de menores en estas instalaciones de Texas.

Las autoridades dicen que no es correcto llamarles jaulas.

Una representante de una ONG que visitó ese centro contó a la agencia AP que había hablado con una chica presa de 16 años que se había estado ocupando de una niña durante los últimos tres días. “Tuvo que enseñar a otras chicas en la celda para que le cambiaran el pañal. Estaba tan traumatizada que casi no hablaba”.

Esta era una visita preparada para congresistas y periodistas a un centro elegido por el Gobierno. No se permitió a los periodistas sacar fotos. Las imágenes del lugar fueron facilitadas por la Administración.

En otros centros, los niños han sido separados de sus padres o madres, en algunos casos engañándoles. Esto contaba la responsable de una organización benéfica que presenció esas situaciones:

 “A veces dicen a los padres, ‘nos llevamos a su hijo’. Y cuando los padres preguntan, ‘¿cuándo nos lo devolverán?’, les responden, ‘no podemos decírselo’. En otros casos, vemos que no les comunican que se van a llevar a sus hijos. Por el contrario, el agente dice, ‘voy a llevarme a su hijo para que lo bañen’. Hablaba con una madre y ella dijo, ‘no se lleven a mi hijo’, y el niño comenzó a gritar y vomitar y llorar de forma histérica. Ella preguntó a los agentes, ‘¿Puedo estar con él al menos cinco minutos para tranquilizarlo?’. Le dijeron que no”.

 Según un congresista de Texas, el niño más pequeño que ha visto tiene ocho meses y lleva un mes en un centro de este tipo. En teoría, nadie debe estar en estos lugares más de 72 horas, pero la acumulación de casos ha hecho que muchas personas, también niños, lleven meses en ellos.

En un artículo publicado en The Washington Post, Laura Bush escribe que “estas imágenes recuerdan de forma siniestra a los campos de internamiento de los americanos de origen japonés en la Segunda Guerra Mundial, que son considerados ahora uno de los episodios más vergonzosos de la historia de Estados Unidos”
 

domingo, 17 de junio de 2018

Lágrimas y abrazos en el desembarco del ‘Aquarius’: “Goodbye, my friend”

elpais.com
Reward, un nigeriano alto y delgado, es el último en desembarcar del Aquarius, el barco que hace ocho días recogió a 630 migrantes frente a las costas de Libia. "Gracias, gracias, muchas gracias", dice un lloroso J. al despedirse de los enfermeros que le han cuidado y de los rescatadores que le han salvado la vida. Por fin han pisado tierra firme en Valencia, invitados por el nuevo Gobierno socialista. "Confío en España", ha escrito en inglés Mok en su camiseta, en agradecimiento al país que recibe al grupo al que Italia rechazó. En el mismo lugar de cubierta donde hace ocho días los recibieron de noche empapados en agua y gasolina con un ¡bienvenidos!, los miembros de MSF y SOS Mediterrané los han despedido este domingo. Uno por uno. Por sus nombres y con un abrazo, ante la atenta mirada de guardias civiles y médicos españoles, ataviados con monos blancos, mascarillas y guantes. 144 de las 317 personas atendidas han sido trasladadas a hospitales.
Los barcos de Salvamento Marítimo, la Guardia Civil, la lancha de la ONG Proactiva Open Arms, que también salva vidas en el Mediterráneo, eran una avanzadilla del gran despliegue en los muelles para recibir a Progress, a Ibrahim, a Moses, a Mok, a Nana, a Reward, a Jessica, a Jack….
Acababa de amanecer en Valencia cuando el primer barco de la flotilla del Aquarius, el Dattilo, de la Marina de Italia, asomaba su proa por la bocana del puerto. Esperándolo ya había un contingente de 2.300 personas, entre voluntarios, traductores, médicos y policías y más de un centenar de periodistas, en pie desde las cuatro de la madrugada. El Dattilo ha atracó sobre las 6.50 ante la expectación generalizada. Los médicos de Sanidad Exterior, equipados con monos blancos, guantes azules y mascarillas, han sido los primeros en entrar para comprobar el estado de salud del pasaje y la existencia de enfermedades infecciosas. Tomaban la temperatura con termómetros infrarrojos. A varios pasajeros les han puesto mascarillas. La Cruz Roja coordinaba todo el operativo de recepción con traductores y personal de apoyo tranquilizando a los recién llegados.
La salida de los 274 migrantes del primer buque, uno de los dos aportados por Italia para que el grupo pudiera arribar a España y donde viajaban cerca de 60 menores no acompañados, fue más lenta de lo que se pensó. El número de heridos leves era mayor de lo esperado, presentaban quemaduras por la mezcla del gasoil y el agua de mar y cinco de ellos tuvieron que desembarcar en silla de ruedas, según ha detallado el subdirector de Emergencias de la Generalitat de Valencia, Jorge Suárez. "Están muy aturdidos. Ellos desembarcan y lo primero que ven son personas que van con mascarillas, cascos de protección y luego entran en una especia de gincana", ha explicado Suárez. Los migrantes zarparon en patera desde Libia entre el viernes 8 y el sábado 9. Desde entonces han estado en alta mar, primero en riesgo mortal, luego sumidos en la incertidumbre a la espera en alta mar a que las autoridades italianas les dieran un puerto seguro y luego en una travesía que ha durado cuatro días incluidos varios de mala mal para llegar a un país que ninguno tenía en mente. Ellos daban por supuesto que, de sobrevivir, irían a Italia.
Ninguno de ellos ha podido comunicarse por teléfono con sus allegados desde el rescate porque no tienen teléfono o no lo tienen cargado. La llegada a puerto ha estado marcada por los selfies en cubierta.
Los que viajaron a bordo de los navíos de la Marina italiana no estaban acompañados de personal de las ONG, que no pisan barcos militares. El estado de shock en el que parecían estar algunos de los migrantes retrasó el proceso de reseña policial y entrevistas personales, ha puntualizado el portavoz. La única mujer embarazada del primer pasaje fue trasladada al hospital. Desde el muelle 1, a unos 200 metros del lugar del desembarco, podía verse a los pequeños recorrer la escalerilla con una pequeña mochila roja a la espalda. Son las mochilas que la noche del rescate recibió cada uno con un botellín de agua, galletas energéticas, una manta, un pantalón de chándal, una camiseta, calcetines, una toallita y las mujeres una chaqueta de chándal. Los que han viajado en el Aquarius han recibido estos días cepillo de dientes, pasta, calcetines limpios; y ellas, también bragas.
Tras el primer reconocimiento médico, los migrantes han pasado a las carpas donde un contingente de 356 policías y funcionarios les esperaba para identificarles, tomarles huellas y fotografías. "Hasta ahora ninguno traía documentos", ha informado el inspector jefe de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, Bernardo Alonso. Alonso también ha despejado, por fin, las dudas sobre el estatus que recibirán los recién llegados: una autorización de estancia de 45 días por motivos humanitarios. Además de esa autorización de residencia, se ha entregado a los pasajeros una presolicitud de protección internacional, con fecha y hora, para una cita en la que formalizar un pedido de refugio. Entre los documentos hay un tercer papel en el que, al firmarlo, se manifiesta su voluntad de ir a Francia.
Así se lo ha explicado a los pasajeros del Aquarius Selin Cakar, la encargada de asuntos humanitarios de MSF a bordo. "Os voy a dar una información importante. Sentaos todos. Cuando bajéis os van a dar tres formularios para rellenar: uno para solicitar una estancia de 45 días en España, otro para pedir asilo en España, y otro para pedir asilo en Francia. Y siempre podéis pedir un traductor", les ha explicado en inglés. Sendos compañeros lo han traducido al árabe y al francés. Chamsouidine Ali, uno de los migrantes de Comores, miraba desconcertado. Solo habla su lengua.
Este tercer escrito es una novedad en el operativo, después de que Francia se ofreciese este sábado a trasladar a su territorio a los migrantes que quieran establecerse allí. Abogados del turno de oficio, presentes en el operativo, han informado a este periódico que todos están firmando los dos primeros documentos, mientras que los más interesados en la oferta de Francia son los argelinos y marroquíes, dos nacionalidades a las que España expulsa de su territorio con rapidez gracias a los acuerdos bilaterales en materia de inmigración. En los tres barcos viajaban 43 argelinos y 11 marroquíes que recibieron la noticia de que se dirigían a España con preocupación.
El Aquarius tardó cuatro horas en aparecer por el horizonte. Ha llegado al muelle minutos antes de las 11.00, dos horas más tarde de lo previsto. A bordo viajaban 58 mujeres y 48 hombres que celebraban su proximidad de la costa. "Estoy contento, nos van a cuidar. Nuestra vida no es fácil", decía Ibrahim cuando el barco aún estaba acercándose al puerto. Los miembros de MSF que aguardaban en el muelle, han comenzado a aplaudir emocionados a sus compañeros. Antes de atracar ya había a bordo varios médicos y guardias civiles. Algunos de los agentes estaban armados, pero se han mantenido más alejados del pasaje. A las 12.24, ha comenzado el desembarco. Los primeros en salir han sido dos hombres jóvenes, que lloraban y abrazaban a los médicos y rescatadores que les salvaron de una muerte casi segura en el Mediterráneo hace ya ocho días. "Good bye, my friend [adiós, amigo]", se despedía de ellos la enfermera irlandesa Aoife. "Au revoir, mon amie", decía con un abrazo un rescatador, Ludo.
El tercer y último barco, el Orione, de la Marina Italiana, está ya atracado con sus pasajeros sentados en la proa rodeando un helicóptero. Pasadas las 13.00, 44 hombres ya partían hacia el centro que les acogerá durante la primera semana y cuya ubicación la Generalitat de Valencia sigue manteniendo en secreto.

lunes, 11 de junio de 2018

Hostilidad hacia los migrantes

Un manifestante hace el saludo fascista a un autobús de refugiados, efe
elpais.com
La Unión Europea no puede permitir que su incapacidad para gestionar la crisis migratoria y de refugiados lleve a adoptar atajos que atenten contra sus principios y valores. En los últimos días han aparecido signos que deben ponernos en alerta, tanto sobre el peligro de soluciones fáciles para un problema complejo como sobre la creciente hostilidad hacia los inmigrantes en el discurso oficial de algunos países miembros. El primer ministro danés, Lars Locke Rasmussen, ha revelado que varios países negocian impulsar un nuevo sistema de expulsión de extranjeros a los que se haya denegado el estatuto de refugiado. La iniciativa, confirmada por el canciller austriaco, Sebastian Kurz, contempla crear un gran campo de refugiados en el continente pero fuera de la UE, al que se trasladaría a los extranjeros pendientes de deportación.
A reserva de conocer los detalles, la propuesta debe ser objeto de todas las cautelas. La Unión Europea no puede pensar que podrá resolver los problemas que ella misma es incapaz de gestionar por falta de consenso encargando a terceros países vías jurídicamente dudosas de salir del apuro. ¿Bajo qué amparo jurídico se podría desplazar a los extranjeros en situación irregular a un tercer país fuera de la Unión en el que no han recalado previamente, a la espera de ser deportados? ¿Cómo se puede justificar la retención forzosa de personas que no han cometido delitos?
Es preocupante que en países como Italia, Austria o Grecia hayan tomado el timón de la política migratoria partidos que han llegado al Gobierno con mensajes xenófobos. El ministro del Interior, Matteo Salvini, ha anunciado que Italia no está dispuesta a convertirse en el campo de refugiados de Europa; Grecia ha endurecido las condiciones de sus campos y ha reconvertido algunos de ellos como centros de retención, y en Austria se alienta desde el Gobierno una campaña contra la inmigración.
No debemos permitir que estas voces sean las que dominen el discurso público europeo sobre esta delicada cuestión. Es responsabilidad de toda la UE dar una respuesta conjunta, duradera y respetuosa de los derechos humanos a la crisis migratoria, y no dejarse arrastrar a una situación de hechos consumados liderada por quienes no han dudado en contravenir las reglas y los consensos previos para imponer unilateralmente su retrógrada posición.
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domingo, 10 de junio de 2018

RIOMUNDI Festival Internacional de experiencias Córdoba

asoecuador.org 

riomundi.com

Ríomundi es un “Festival Internacional de experiencias” en el que la música y la artesanía de las grandes ciudades asentadas a la orilla de los ríos más significativos del mundo serán las protagonistas.

Un río no es sólo un cauce por el que transcurre el agua. Los ríos han transmitido cultura de unos pueblos a otros y de generación en generación y ha sido así desde el principio de los tiempos.

El Guadalquivir es a Córdoba lo que el Támesis a Londres, el Danubio a Viena, el Hudson a New York o el Nilo al Cairo, ciudades todas con una experiencia vital muy intensa que queremos vivir a la orilla de nuestro río.

¿Qué música se escucha en el Misisipi?¿Qué se come a orillas del Amazonas? ¿Con qué se adornan los habitantes del Ganges?

Ríomundi es un viaje por el mundo con el Guadalquivir como río protagonista. Tres días de experiencias dirigidas a un público de todas las edades y protagonizadas por artistas internacionales.

Córdoba tiene la asignatura pendiente de incorporar el río en su oferta de ciudad y debe hacerlo desde el más profundo respeto a los valores ambientales y patrimoniales que el Guadalquivir tiene y Ríomundi pretende ayudar a que esto se consiga.

Este festival se desarrolla los días 8,9,10 de junio /18 en las dos orillas del Rio Guadalquivir a su paso por la ciudad de Córdoba en su parte más cercana a la Torre de la Calahorra y de la Mezquita Catedral.

La gastronomía y la artesanía tendrán presencia muy activa en el desarrollo del festival Riomundi, que te invita a conocer y degustar sabores originales de distintas lugares del mundo.

sábado, 21 de abril de 2018

"El Viajero" de Bruno Catalano en las calles de Marsella

yarquitectura.com
 
”Una maleta, un hombre. Él la agarra y se lanza hacia lo desconocido. Un viaje voluntario a un horizonte que abraza y se antoja infinito, o un viaje forzado, forzado por el exilio y el sufrimiento, a la búsqueda de la libertad y guiado por la supervivencia. 

‘El viajero’ de Bruno Catalano es ese hombre abandonado a sí mismo, un hombre impulsado hacia la infinitud del tiempo y el espacio. Su casa no es más que una maleta y su ser, progresivamente, va poco a poco despojándose de todo lo que creía necesario, de todo su ‘yo’ tan hábilmente construido por nuestras sociedades. Ya no es ‘el hombre de un mundo’ sino ‘el hombre en el mundo’, aún con su bagaje cultural pero que se ha vuelto frágil ante la inmensidad. Su aventura no estará exenta de daño.

Un hombre desfragmentado, desestabilizado, despojado de sus señas de identidad, que camina hacia su salvación y su pérdida, a un mismo tiempo. Ahora tendrá que reinventarse. Este viajero escapa de sí mismo, para encontrarse con su tierra desconocida" 

Eso sí, “viajar” (literal y metafóricamente) enriquece y fortalece, la vida humana no está hecha para el sedentarismo (tenemos piernas y cerebros), no somos árboles, así que si toca explorar nuevos horizontes, lo haremos encantados

domingo, 15 de abril de 2018

La Cumbre de las Américas sentencia el final de la era bolivariana en la región


cumbre america abril 2018

elpais.com
Las cumbres regionales son una fotografía del momento político. La de las Américas ayer en Lima plasmó definitivamente el giro de la región hacia la ortodoxia económica, el final de la llamada era bolivariana, en la que los presidentes de izquierda muy críticos con EEUU protagonizaban estas citas. Vetado el venezolano Nicolás Maduro, la enorme mayoría de los líderes fueron durísimos con él y anunciaron que no reconocerán las elecciones de mayo. Evo Morales, el gran resistente, se quedó solo con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en el apoyo cerrado a Maduro y las críticas al “imperialismo” de EEUU.
La ausencia a última hora de Donald Trump y Raúl Castro eliminó la posibilidad de un cruce directo al máximo nivel entre los dos mundos antagónicos que conviven a pocos kilómetros en América. Pero ese combate ideológico, marcado por el acercamiento o rechazo total a EEUU, quedó muy patente en la Cumbre de las Américas, a la que sí acudieron casi todos los demás presidentes. Uno tras otro, los presidentes de países hasta hace poco cercanos al eje bolivariano como Argentina o Brasil, y otros donde también ha habido un giro político aunque no tan radical, como Chile o Ecuador, mostraron el cambio total que está viviendo la región.
“Tenemos que redoblar esfuerzos para que el Gobierno de Venezuela acepte ayuda internacional en esta crisis humanitaria. Estamos hablando de corrupción y en Venezuela vemos adonde lleva un proceso de corrupción descontrolado. No hay democracia, hay presos políticos. Argentina va a desconocer cualquier elección que surja de un proceso de este tipo, eso no es una elección democrática”, clamó el argentino Mauricio Macri. “Hemos acogido a decenas de miles de venezolanos, intentamos mandar remedios y alimentos y esa ayuda fue negada por el Gobierno venezolano. No hay espacio en nuestra región para alternativas a la democracia”, remató el brasileño Michel Temer.
“En Venezuela no hay democracia, hay presos políticos, las elecciones con partidos proscritos no son legítimas. Ayudemos al pueblo venezolano a recuperar la libertad”, insistió el chileno Sebastián Piñera. “Trabajamos para devolver la democracia a Venezuela, es inaceptable. Cualquiera que sea amigo de Venezuela debe pensar primero en el pueblo venezolano”, dijo el canadiense Justin Trudeau.
Los países grandes que ya estaban controlados por el centro derecha, como México o Colombia, remataron esa sensación de minoría en la que quedaba el boliviano Evo Morales. “Somos generosos con el pueblo venezolano pero seremos implacables con el régimen que tanto daño está haciendo. No reconoceremos los resultados de unas elecciones diseñadas para maquillar una dictadura. Es increíble que Maduro siga negando todo mientras el mundo ve como el pueblo venezolano se muere de hambre. El 15% de la población ha migrado, sobre todo a Colombia”, clamó el colombiano Juan Manuel Santos. “México apoya la decisión de no invitar a Venezuela a esta cumbre”, insistió Enrique Peña Nieto.
Frente a esa oleada de golpes a Venezuela y países que se alinean con la posición de EEUU, cuyo vicepresidente, Mike Pence, llegó a Lima con la intención de reforzar el grupo que mantiene la presión internacional contra Maduro, le llegó el turno a Morales que, pese a su soledad, mantuvo con firmeza sus posiciones clásicas que hace pocos años estaban cerca de tener la mayoría en estas citas. La cumbre estaba centrada en lucha contra la corrupción, y mientras todos los presidentes, incluidos algunos que como Temer está rodeado de escándalos que le afectan personalmente, prometían luchar contra ella, Morales les exigió que combatan el sistema capitalista, que en su opinión es el verdadero origen de esa corrupción.
“Si no eliminamos los paraísos fiscales, sin controles a las empresas transnacionales, si no se modifica el sistema financiero que promueve la acumulación de la riqueza, en tanto no suprimamos el secreto bancario, nada servirá. El capitalismo es el peor enemigo de la humanidad y del planeta. Antes utilizaban el pretexto de la lucha contra el comunismo, hoy pretenden usar la lucha contra la corrupción para derrocar gobiernos democráticos. Respeto al hermano Lula, no puede encarcelar la conciencia de un pueblo”, clamó para golpear después a EEUU, presente en la sala.
“La principal amenaza contra la paz y el multilateralismo es el Gobierno de los EEUU. Da la espalda al acuerdo de París, construye muros, gasta cientos de millones de dólares en seguir construyendo armas de destrucción masiva. Bolivia condena las amenazas de EEUU de invasión de Venezuela. Lamentamos que Maduro no esté aquí por presiones de EEUU”, remató Morales. Solo encontró respaldo en el canciller cubano. Incluso Ecuador, antes alineado con Maduro, mantuvo una posición intermedia aunque lamentó la ausencia del venezolano: “Exhortamos al gobierno venezolano a buscar soluciones integrales en el marco de la democracia. Animamos a las partes al diálogo”, sentenció su canciller, María Fernanda Espinosa, que aprovechó la cumbre para golpear al anterior presidente, Rafael Correa: “Lamentablemente con él la corrupción campeaba en todos sus sectores”. Una muestra más de que las cosas han cambiado mucho en Latinoamérica en muy poco tiempo.
Para concluir este ambiente de máxima presión al que fuera el país clave del eje bolivariano, 15 países, esto es todos los de la declaración de Lima más EEUU, firmaron un comunicado en el que apuntan que no reconocerán las elecciones venezolanas de mayo si no se hacen "con las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y democrático". Estos 15 están lejos de los 23 que son necesarios para activar la carta democrática en la OEA, porque la cumbre también demostró que todos los pequeños países de las antillas, muy dependientes de Venezuela, mantienen la lealtad a Maduro, pero en estos 15 están todos los grandes de la región y los más influyentes.
Al final de la cumbre se vivió un cruce muy fuerte entre el vicepresidente de EEUU, Michael Pence, y el canciller cubano. Pence fue rotundo en su intervención, que en teoría cerraba la cumbre: "La mayor corrupción se da cuando la gente pierde su voz a manos de los dictadores. Mientras hablamos, un régimen comunista oprime a su pueblo en Cuba con Castro. Seguiremos apoyanos a los cubanos que piden por su libertad. Cuba exportó su ideología fallida, ayudando a la dictadura corrupta de Venezuela. Maduro prometió prosperidad y los llevó a la pobreza. Venezuela está en el caos. 9 de cada 10 venezolanos viven en la pobreza. Es el mayor éxodo de nuestra histórica. Es un estado fallido".
El canciller cubano pidió la palabra para contestar con mayor dureza aún: "No es nada democrático atacar a Venezuela cuando no está aquí para responderle. EEUU no es una referencia moral para América Latina. En los últimos 100 años, todos los gobiernos despóticos en la región han sido impuestos o apoyados por EEUU, incluidas las más crueles dictaduras militares. La Operación Cóndor y el golpe en Chile están sobre la conciencia de EEUU. El país de Pence ha sido el único en usar un arma nuclear contra civiles inocentes. Es responsables de masacres de civiles, niños mujers y ancianos, a los que llaman daños colaterales. Es el autor de violaciones masivas de los derechos humanos de sus propios ciudadanos afroamericanos. Es una vergüenza para la humanidad que en ese país de extrema riqueza haya millones de pobres. Tienen un patrón diferencia racial en las cárceles. El sustema electoral que lo ha elegido es corrupto por naturaleza porque está sustentado en las contribuciones corporativas. Promueve un proteccionismo feroz. Ha impuesto la idea de que el cambio climático es un invento. Si le interesara la libertad de los cubanos levantaría el bloqueo. Ha usado el mismo lenguaje que llevó a la invasión de Bahía de Cochinos". Por un momento la cumbre parecía volver a los años de la Guerra Fría. Y eso que no estaban ni Trump ni Castro.

Cuatro choques externos que transformarán América Latina


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elpais.com
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Este es la primera frase de Cien años de soledad, la novela de Gabriel García Márquez que narra la vida de los pocos pero fascinantes habitantes de Macondo, un imaginario pueblo perdido en las selvas de Colombia. Cada cierto tiempo, a Macondo lo sacude lo que los economistas, politólogos y sociólogos de hoy llaman un “choque externo”. Es un invento foráneo que trastoca la economía, las relaciones de poder, los hábitos y costumbres, en fin, la vida del pueblo. Así, además del hielo, a Macondo lo sacudieron la llegada de los imanes, de la pianola, de ideas políticas en conflicto que dispararon una larga y sangrienta guerra civil, o la bananera, una empresa multinacional más poderosa que todos los Gobiernos y todos los ejércitos. La novela es, por supuesto, mucho más que el relato de los “choques externos” que le cambian la vida a la gente del pueblo. Pero las convulsiones de Macondo ofrecen una excelente metáfora para discutir las sacudidas que le vienen a América Latina.
Esta ha sido siempre la región con las economías más volátiles del mundo. Periódicamente, una etapa de expansión y prosperidad es súbitamente reemplazada por otra de estancamiento y miseria.
Estos ciclos de auge y caída suelen estar determinados por los precios internacionales de las materias primas que exporta la región, y por la disponibilidad de préstamos e inversiones que vienen de afuera. Cuando los precios del petróleo, cobre, café, soja, etcétera, suben en el mercado mundial, América Latina prospera. Cuando caen, se empobrece. Cuando los bancos y empresas extranjeras invierten y abren el crédito, las economías latinoamericanas mejoran. Pero cuando los préstamos e inversiones foráneas cesan (y con frecuencia eso sucede al mismo tiempo que bajan los precios de las exportaciones) viene la debacle: devaluación, inflación, desempleo, suspensión de programas sociales y quiebras de bancos y empresas. Naturalmente, los Gobiernos latinoamericanos también son responsables por no hacer que sus economías sean menos vulnerables a las oscilaciones internacionales. Pero es justo reconocer que no es fácil neutralizar el impacto de un masivo choque económico externo.

Los nuevos choques externos

En los próximos años, a las sacudidas económicas que periódicamente agitan América Latina se le van añadir otras. El cambio climático, la revolución digital, una nueva intolerancia a ciertos problemas sociales o la revolucionada política mundial serán las fuentes de estos potentes e inéditos choques externos.
El cambio climático
Ninguna región escapará a sus efectos. Pero según la Organización de Naciones Unidas, América Latina es una de las más vulnerables a los accidentes climáticos que seguirán aumentando en frecuencia, fuerza, fatalidades y costos. Las razones de esta alta vulnerabilidad van de la geografía al clima, de las condiciones socioeconómicas a la demografía. Es la zona más urbanizada del planeta: el 80% de sus habitantes viven en ciudades, la gran mayoría de ellos son pobres y sus viviendas, muy precarias. La corrupción también agudiza la fragilidad de la región ante el cambio climático. Es frecuente, por ejemplo, que funcionarios venales autoricen construcciones en lugares inadecuados o que hagan la vista gorda con las violaciones de normas urbanísticas a cambio de sobornos.
El cambio climático traerá los choques externos más transformadores que ha vivido América Latina. Cambiarán dónde y de qué viven los latinoamericanos, lo que producen y lo que gastan. O a qué conflictos domésticos e internacionales tendrán que enfrentarse.
La revolución digital
Inteligencia artificial, big data, robótica, blockchain, computación cuántica y redes neuronales son solo algunos de los campos en los que se dan las revoluciones tecnológicas que van a cambiar el mundo. Es fácil intuir que se nos avecinan enormes transformaciones. Pero lo que más nos sorprenderá es la rapidez con la que se harán notar sus efectos.
La posibilidades que abren estas nuevas tecnologías son maravillosas. Pero también son enormes los problemas que plantean. Un importante efecto indeseable de la revolución digital es que puede destruir muchos puestos de trabajo existentes, antes de crear otros nuevos. Eso también va a pasar en todas partes. Pero en América Latina el impacto sobre el mercado laboral será más fuerte. Según la ONU, en las próximas décadas dos de cada tres empleos formales en Latinoamérica serán automatizados. El choque externo producido por la revolución digital puede ser tan determinante como el del cambio climático
Nueva intolerancia a viejos males
La desigualdad económica y la corrupción son dos plagas perennes en Latinoamérica. A pesar de que su erradicación ha sido siempre la promesa de populistas y revolucionarios, en la práctica las sociedades las aceptaban como realidades inevitables. Recientemente, esto ha comenzado a cambiar. La coexistencia pacífica de los latinoamericanos con la corrupción y la desigualdad se está acabando. Entre otras razones, el aumento de la desigualdad en Estados Unidos y Europa ha creado un intenso debate mundial que ha reactivado esa discusión en América Latina. Lo mismo sucede con la corrupción. Las fechorías de los corruptos, que siempre han existido, ahora se han hecho más visibles e inaceptables. Las nuevas clases medias, más numerosas, educadas, informadas y conectadas, se han activado y están hartas de los desmanes y de la impunidad. Guatemala, Brasil y Perú se han unido a la lista de países como Corea del Sur, Ucrania, Arabia Saudí y China, donde las acusaciones de corrupción han llevado a la cárcel a políticos y empresarios antes intocables.
Si bien estas acciones son locales, en muchos casos los estímulos que prenden la mecha vienen de afuera. El escándalo de la empresa Odebrecht, por ejemplo, es brasileño pero ha resultado en un choque externo que ha convulsionado la política de muchos países de América Latina. La inestabilidad producida por la lucha de la gente contra la corrupción y la desigualdad va a seguir.
La política
A finales del siglo XIX, un periodo tan caótico como el actual, el pensador italiano Antonio Gramsci escribió: “El viejo mundo se está muriendo. El nuevo tarda en llegar. En ese claroscuro se ceban los monstruos”. Esta frase capta muy bien lo que está sucediendo hoy en el mundo. Es natural que estos nuevos monstruos foráneos también hagan de las suyas en América Latina. Para eso no solo se aprovecharán de las oportunidades que les ofrecen las nuevas relaciones de poder dentro y fuera de la región, sino también de las nuevas tecnologías. Internet está siendo utilizado para polarizar, destruir reputaciones e influir en procesos electorales. El impacto en sociedades aprensivas, que ya están crispadas y confundidas, puede ser enorme. Los protagonistas de siempre pierden influencia y son reemplazados por recién llegados que alteran la agenda y actúan de manera imprevisible. Nuevos caudillos mundiales, como Xi Jinping o Vladímir Putin, mueven fronteras y cambian reglas. Donald Trump desestabiliza a su país y al mundo. ¿A quién creer? ¿Qué es verdad? ¿En quién confiar?
La política es siempre muy local, pero ahora lo local se mezcla con lo global casi instantáneamente, creando contundentes choques políticos externos. Si la principal cadena de transmisión de este tipo de choques externos son las redes sociales, entonces América Latina es, de nuevo, la región más vulnerable. Según un estudio de ComScore, los latinoamericanos pasan en las redes sociales el 29% del tiempo que están en Internet. En ninguna otra parte el tiempo en redes sociales es tan alto. En EE UU es el 14%, y en Asia el 8%, por ejemplo.

Las buenas noticias

Los choques externos que impactarán a Latinoamérica tendrán altos costos, pero también abrirán oportunidades inéditas. Y los latinoamericanos son expertos en sobrevivir a la volatilidad. Llevan décadas, sino siglos, adaptándose, esquivando, improvisando y manejando los efectos de los choques externos. Las empresas latinoamericanas de hoy son ágiles y eficaces sobrevivientes de los periódicos revolcones que súbitamente cambian las reglas del juego.
Además, estos cuatro choques externos también tienen aspectos positivos. La nueva intolerancia con la desigualdad y la corrupción es una buena noticia. El cambio climático trae catástrofes, pero también cambios en los ciclos agrícolas que pueden aumentar la productividad y el rendimiento de las cosechas. Habrá una inmensa demanda de nuevas industrias especializadas en la adaptación a los cambios del clima o la mitigación de sus riesgos.
Lo mismo vale para la revolución digital. Las nuevas tecnologías seguramente crearán nuevos mercados y reducirán las barreras que tanto inhiben la competencia en el sector privado. Y si bien la polarización y la crispación política de la sociedades crea las peligrosas convulsiones políticas de las que se aprovechan los populistas, también es cierto que puede estar abriendo espacios para nuevos líderes democráticos que traigan otras propuestas.
Los choques externos son una amenaza creciente para América Latina. Pero no tanto como las amenazas que constituyen la complacencia y la falta de previsión.
El más de lo mismo ya no va a funcionar. Quienes antes rompan con el conformismo y salgan de su zona de comodidad tendrán más oportunidades de evitar que los choques externos los arrollen.